PRIMAVERA Y LAS DICHOSAS ESPIGAS!

PRIMAVERA Y LAS DICHOSAS ESPIGAS!

Al llegar la primavera y el buen tiempo es cuando empiezan a florecer las flores, los árboles y también aparecen las espigas. Algunas gramíneas muy frecuentes en nuestra zona, forman unas espigas con semillas en forma de arpón que se pueden clavar muy fácilmente en el pelo y la piel de nuestras mascotas. Estas espigas al clavarse crean un orificio de entrada en la piel y pueden ir avanzando sin capacidad de retroceder y es aquí donde pueden crear grandes problemas. No solo pueden entrar por la piel sino también por cualquier orificio de nuestra mascota: nariz, oídos, ojos, etc.



¿Cuáles son los signos que nos pueden indicar que nuestra mascota tiene una espiga clavada?


-Sacudida de orejas/cabeza: Las espigas pueden entrar en el oído de nuestra mascota y causarle de forma aguda dolor en la oreja, molestias y por eso empezar a sacudirlas. A veces, en los perros con mucho pelo en las orejas (tipo Cocker), la espiga puede quedar atrapada en el pelo alrededor de la oreja y poco a poco empezara migrar por el canal auditivo y causarle irritación. Si la espiga permanece en el sitio puede llegar a provocar una infección en el oído.


-Estornudos: Las espigas pueden entrar por los orificios nasales de nuestra mascota mientras olfatea durante el paseo y causarle estornudos repentinos y molestias en la nariz que se observan porque el animal no para de frotarse la nariz con las patas u otros objetos.


-Tos: a veces, las espigas pueden entrar por la boca e ir hacia los pulmones causando tos que no llega a responder con antibióticos.


-Inflamación-irritación de los ojos: las espigas también se pueden colocar en el canto medial del ojo, entre el tercer párpado y la córnea. Esto les provoca un intenso dolor e el animal puede empezar a cerrar el ojo, parpadear más de la cuenta e incluso frotarse intensamente causando una úlcera.


-Lamido excesivo de las patas: al pasear las espigas pueden quedarse enganchas en el pelo de las patas. Si no se quitan, éstas pueden migrar debajo de la piel y causar pequeños abscesos que se manifiestan como bultos enrojecidos que el animal no para de lamerse. Si no se revisan temprano, estas espigas pueden migrar más cranealmente en la piel de la pata.



-Inflamación del cuello i de la boca: algunas espigas pueden quedar atrapadas entre los dientes de nuestra mascota y provocar inflamación. También pueden migrar hacia la garganta y provocar la aparición de abscesos en la zona del cuello.

 

¿Por qué es importante revisar a nuestro animal después del paseo y sacar todas las espigas?

Es importante que después de pasear a nuestra mascota dediquemos algunos minutos a revisarle la piel, sobretodo en la zona de los oídos y las patas (zona de las almohadillas plantares e interdigital). Las espigas no solo pueden irritar y causar dolor sino que también ha habido casos en que pueden migrar internamente. La migración interna puede provocar infecciones en cavidades como en el tórax (piotórax) o en la cavidad abdominal (peritonitis). Estos casos son los más graves pudiendo poner en peligro la vida del animal.